Monday, March 30, 2015

COLOMBIA: Argos aumenta sus beneficios en un 59%

La compañía Cementos Argos incrementó su utilidad en ventas en un 59 por ciento en el año 2014, en comparación con el 2013, incluyendo las ventas efectuadas en Estados Unidos, Centro América y el Caribe.

La cementera consiguió el año pasado un beneficio neto de 291.815 millones de pesos, en comparación con los 183.710 millones de pesos en el 2013.

“En las tres regiones donde Argos opera tuvimos resultados muy positivos”, aseguró Jorge Mario Velázquez, el presidente de la compañía multinacional que opera en 12 países.
La empresa colombiana reportó un aumento en ventas de un 8 por ciento en el 2014, al alcanzar 12,5 millones de toneladas, mientras que las ventas de concreto ascendieron un 18 por ciento a 11 millones de metros cúbicos.

El año anterior la productora y comercializadora de cemento y concreto incorporó adquisiciones de 785 millones de dólares, emitió bonos que fueron demandados 2,5 veces el valor ofrecido e invirtió más de 230 millones de dólares en la ampliación y modernización de su negocio en varios países en los que opera.

Presencia en EEUU

Estados Unidos se ubica como uno de los países que más ganancias le dejó el año anterior a Cementos Argos, gracias a que durante la última década la cementera invirtió 2.2 billones de dólares en Estados Unidos, convirtiéndose en la más grande inversión que una compañía colombiana privada ha hecho en ese país.

“Normalmente en los procesos de internacionalización tendemos a hacer inversiones cerca de nuestro país, se buscan países como Panamá o al sur del continente, pero escogimos estar presentes en Estados Unidos estratégicamente, ya que compramos activos en zonas que tenían proyectos de crecimiento a largo plazo”, explicó Velázquez.

Actualmente la empresa colombiana tiene instalados en Estados Unidos 6 millones de toneladas, 12 millones de metros cúbicos de capacidad de producción de concreto, 390 plantas y 1.900 mezcladores.

BRAZIL: Supremo Cimento expande marca e conquista novos mercados

Empresa catarinense participou pela primeira vez da maior feira de construção civil da América Latina, que ocorreu na última semana em São Paulo (SP). A participação no evento, segundo o diretor comercial da companhia, Evanilton Braga, veio ao encontro do planejamento de crescimento da Supremo, que inaugura no fim de março uma nova unidade em Adrianópolis (PR) e busca ampliar a representatividade da marca no mercado brasileiro.

Mais de mil marcas expostas em um espaço de 85 mil metros quadrados movimentaram o Anhembi, em São Paulo (SP) nos dias 10 a 14 de março. A participação na Feicon, voltada para o público ligado á construção civil, foi aposta também da Supremo Cimento, de Pomerode (SC) que pela primeira vez participou como expositora da feira.

A principal vantagem desse evento, segundo Evanilton Braga, diretor comercial da companhia, foi a possibilidade de expansão dos negócios. Durante a feira os executivos da Supremo tiveram a oportunidade de prospectar novos clientes e mostrar para todo o país a força da companhia. “No fim do mês iremos inaugurar nossa nova fábrica em Adrianópolis (PR), que contará com capacidade produtiva de 1,7 milhão de toneladas ao ano. Com isso iremos ampliar os negócios para o Sudeste, principalmente São Paulo. A Feicon foi fundamental para abrirmos este caminho”, explica.

Hoje a Supremo atua no limite da sua capacidade produtiva, que é de 400 mil toneladas ao ano. Com o novo empreendimento, a companhia espera um crescimento de 400% nas vendas. Fundada em 2003, a empresa passou a contar com investimento estrangeiro com a venda de 50% do capital para o grupo português Secil, em 2011. Além da estrutura, a Supremo apresentou durante a Feicon o seu mix de produtos, que engloba os cimentos tipo P II-Z-32, CP IV-32 RS, CP V-ARI e CPB-40.

COSTA RICA: 12 millones de kilos de cemento chino en C.R.

El 9 de marzo el Diario Oficial La Gaceta publicó las nuevas reformas para empacar cemento, principal limitación para los importadores porque el viaje influye en la calidad, sin embargo, hoy (12 días después) el puerto de Caldera en Costa Rica recibe 12 millones de kilos de cemento para el comercio. 

A las 12 horas de hoy, el muelle número 2 de Caldera recibirá al buque Toscana, de la naviera Transmares, que en su viaje 15.001 ingresará 12 mil toneladas de cemento proveniente de China al mercado tico, así consta en los registros del puerto. 

Según cálculos de navieras consultadas, un barco con esta capacidad tarda más de 28 días para hacer el viaje desde alguno de los puertos de la nación asiática hasta Centroamérica. El hecho de que el buque hizo el recorrido en la mitad del tiempo es poco probable, pero es imposible que la empresa corriera el riesgo de mover 240 mil sacos de cemento de 50 kilos con un margen de 45 días después de empacado para venderlo, tal como lo establecía el reglamento antes de reformarse. 

La apuesta es ambiciosa, el mercado costarricense demanda 1.400.000 toneladas de cemento anuales, cantidad que es suplida por dos empresas, Holcim y Cemex, ambas producen en el país y advierten sobre las implicaciones que tiene para el mercado y la construcción que el material ingrese después de un mes de trayecto. 

La cantidad transportada por el buque Toscana representaría entre un 10% y un 12% del consumo mensual para el sector constructor, sin embargo no existe garantía de que el producto cumpla los requerimientos. 

REGLAMENTO SEÑALADO 

Previo a la publicación del decreto, Otto Guevara, diputado del Movimiento Libertario, solicitó a Welmer Ramos, ministro de Economía, Industria y Comercio (MEIC) que modificara la normativa que imponía un límite de 45 días para el cemento empacado con el propósito de asegurar la calidad. 

A través del decreto ejecutivo número 332253-MEIC, el Gobierno modificó el reglamento técnico RTCR 383:2004, cambiando las disposiciones del empaque y el etiquetado del producto, en el documento se apunta:

“El cemento debe estar seco y ser empacado en bolsas o sacos de un material adecuado que permitan conservar las propiedades del cemento establecidas en el presente reglamento”.

Lo anterior atenta contra la calidad de las construcciones que se realizan con este material, de ahí que hayan surgido numerosas dudas contra el MEIC, entidad que por ley debe pelear por defender al consumidor, asegurándose que se cumplan las normativas de calidad y precio. 

Juan Pablo Montealegre, gerente comercial de la cementera Holcim, aclara que la importación de este material siempre ha estado abierta, no obstante, apunta al cambio más importante de las reformas, el plazo de 45 días después de empacado, proceso que garantiza la resistencia según los indican estudios nacionales e internacionales. 

“El cemento pierde pierde sus propiedades cuando se mantiene almacenado, el MEIC cambió el reglamento sin ningún criterio técnico, aunque actualmente, el Instituto de Normas Técnicas de Costa Rica (Inteco) y el Laboratorio Nacional de Materiales y Modelos Estructurales (Lanamme), los resultados estarán los próximos 2 o 3 meses, pero los cambios se anunciaron antes”, señaló Montealegre. 

La iniciativa surgió en diciembre, encabezada por Guevara, y fue aprobada hace dos semanas, para las empresas productoras, lo ideal era esperar a que se conocieran los resultados del estudio. El representante de Holcim explicó que se eliminó el criterio para asegurar las construcciones del país sin que el MEIC tenga previsión para regular cuando el producto llegue a Costa Rica. 

INCERTIDUMBRE 

“No sabemos cómo va a ser almacenado cuando llegue al país porque no existe reglamento sobre ello, además, la mayoría de la construcción en Costa Rica es informal, eso es un riesgo para el sector”, dijo Shirley Mora, coordinadora de Comunicación de Holcim.

Irene Campos, directora ejecutiva del Instituto de Cemento y Concreto (ICYC), coincide en ese aspecto al señalar que “lo que pasa con estos materiales es que con el paso del tiempo y el contacto con la humedad van perdiendo resistencia, por eso se dan plazos de uso de 45 días y los maestros de obras no se dan cuenta de esto, a menos de que el cemento ya esté duro, o que lo lleven a un laboratorio, cosa que es muy difícil”. 

Por su parte, Montealegre manifestó que no conocen la calidad porque solo han escuchado el nombre de la empresa, “la calidad en la planta es diferente a cuando se va a usar, hay que tener en cuenta la humedad del país, aún así, con todos los factores, El MEIC permite que se comercialice”. En el país el precio del cemento está definido por la demanda del mercado, por lo tanto las importaciones implicarán en el precio directo del saco al consumidor. 

“Es importante aclarar que esta reforma al reglamento no afecta la calidad del cemento, en la medida que los importadores y los productores nacionales deben garantizar mediante pruebas de laboratorio que el producto que venden en el país cumple las especificaciones técnicas establecidas, lo que genera la credibilidad y confianza del producto ofrecido”, adujo Ramos tras conocer los cambios en la normativa. 

Mora afirma que la empresa mantiene la responsabilidad de los productos, pero surge la deuda de quién asumirá el riesgo de las importaciones, cuando el MEIC ha hecho cambios sin conocer las implicaciones. Para el jerarca “estos cambios permiten una mayor competencia en el mercado y redundarán en la eficiencia de la industria cementera y en beneficio del consumidor final”. 

Previamente a que se conociera el decreto ejecutivo, Enrique Egloff, presidente de la Cámara de Industrias, insistió en que la reforma del reglamento del cemento se realizará con base en la norma técnica que está elaborando Inteco, sin embargo el MEIC, no lo consideró, tampoco el criterio del Colegio Federado de Ingenieros y Arquitectos (CFIA).

INDONESIA: Indocement to boost exports

Indonesia’s second-largest cement firm, Indocement Tunggal Prakarsa, says it hopes to benefit from the currency depreciation to maintain revenue amid slowing demand by boosting exports more than 60 percent this year.

In a press conference on Wednesday Indocement announced plans to increase shipments from 156,000 tons last year to 250,000 this year to profit from the strengthening US dollar, according to president director Christian Kartawijaya.

“With the rupiah depreciating against the US dollar, we can gain more from exporting our products now,” Christian explained.

Christian said that the company already had export markets — mainly in Tahiti, Taiwan, Bangladesh and Sri Lanka — and was open to new opportunities. 

“Further, we have a high exposure toward currency volatility, given that some of our costs are in US dollars. Boosting our exports will be good as a natural hedging [mechanism],” he added.

At Rp 156.5 billion (US$11.97 million), exports accounted for just 1 percent of company revenue last year, growing by 11.69 percent year-on-year (yoy) — higher than the company’s total revenue growth of around 6.95 percent.

Meanwhile, US dollar transactions made up about 50 to 60 percent of the company’s total expenses — mostly spent on energy, raw materials and machinery expenses.

The rupiah weakened by around 23 percent against the US dollar last year and hit its lowest level in 17 years earlier this month. It currently hovers above Rp 13,000 per US dollar, compared with around Rp 12,500 in the first week of 
January.

The depreciating currency coupled up with a 65 percent increase in the electricity tax for the cement industry — which phased in gradually last year — caused the company’s net profit to grow only slightly by 5.2 percent yoy to Rp 5.27 trillion in 2014. The company’s revenue for the period was Rp 19.99 trillion.

Its costs of revenue for the year went up by around 9 percent to Rp 10.91 trillion, while its operating expenses surged by around 20 percent to Rp 3.23 trillion, the company’s financial report showed.

The company’s finance director, Tju Lie Sukanto, further added that boosting exports was a wise choice in the current market situation, with excessive supply coming from the country’s major players’ new cement facilities.

“Most of our exported products are white cement. We are the only producer of white cement in the country and there is not much domestic demand for it,” he explained.

According to data provided by Indocement, domestic cement consumption grew by 3.3 percent in 2014, slower than the 5.5 percent growth seen in the previous year, mostly due to the political uncertainty of the election year, which resulted in the postponement of a number of projects.

Indocement’s domestic sales volume, meanwhile, was up just 2.9 percent to 18.5 million tons last year, which Christian said was due to the entry of new players and increased imports.

The company managed to maintain its market share unchanged at 30.4 percent along last year, but saw its grip in several regions decline, such as in the western part of Java, where its sales were overtaken by new player Semen Merah Putih.

ZAMBIA: AfriSam back on track, says CEO

AFRISAM CEO Stephan Olivier says "the health of the company has been restored" since the cement firm’s balance sheet and shareholder registry were overhauled after a costly empowerment deal in 2007.

"We’re a very stable organisation — the empowerment-related debt challenges are behind us and we are focused on defending our South African business and growing the business faster in the rest of Africa," he said.

AfriSam is the product of a black economic empowerment deal whereby Swiss firm Holcim offloaded most of its stake in the company to a local consortium in 2007.

The transaction was funded by on-balance-sheet debt, which later had to be restructured, while AfriSam’s complicated ownership and funding structure was also unwound.

Its major shareholders are now the Public Investment Corporation (PIC) — after the state investment body converted AfriSam debts to equity — and Pembani Group.

Mr Olivier said while AfriSam had stabilised, margins across the industry had been under pressure since 2010 due to slack demand and increased competition.

Slightly larger JSE-listed rival PPC said this week its lower sales volumes in SA were resulting in "margins being squeezed", but said volumes were growing in some other African markets.

The companies are evaluating a merger partly in an effort to build scale as multinational producers target the South African market, and also to bolster their efforts to grow elsewhere in Africa.

Mr Olivier said unlisted AfriSam "favourably" compares its performance metrics against the likes of PPC. Perceptions that AfriSam was heavily indebted "are misinformed", he said, adding that the firm’s debt-to-equity ratio "is not out of line with industry peers".

AfriSam has spent at least R1.5bn on what it calls "efficiency upgrades" to its plants over the past decade — or capital expenditure excluding general maintenance.

This included a R80m project to further upgrade its Ulco cement facility in the Northern Cape.

The investments "have kept us up to speed" with the technologies and efficiencies that new operators had brought to the South African market, Mr Olivier said.

Excluding the latest newcomer to the market, Mamba Cement — which is constructing an inland plant and is partly backed by Chinese capital, SA’s installed cement capacity is nearly 20-million tonnes before imports. Demand hovers around 13-million tonnes a year, meaning the industry has about 7-million tonnes of unutilised capacity, some of which sits in AfriSam’s plants.

With selling prices and margins under pressure in SA, both PPC and AfriSam are trying to grow their rest-of-Africa business.

PPC has projects under way in Ethiopia, Rwanda, Zimbabwe and the Democratic Republic of the Congo. The company is evaluating at least one other project, in Algeria, but said this week it would struggle to execute further growth projects due to financial constraints.

Outside of SA, AfriSam has a 68% stake in a Tanzanian company and is adding a second kiln line to grow capacity at its Tanzanian plant, from where it exports to countries including Rwanda, Burundi, Uganda and the Congo. The kiln is planned to be commissioned in the fourth quarter of this year.

Mr Olivier said AfriSam was looking for other opportunities across the continent, with its main focus on Central to East Africa, but said competition for "suitable and fairly priced" deals was fierce.

Meanwhile, should Holcim’s merger with French cement giant Lafarge go ahead, Holcim will have to sell its roughly 2% stake in AfriSam within three years, according to the Competition Commission’s conditions in approving their merger.

This would ensure Holcim did not have access to AfriSam’s commercially sensitive information, the commission said last year.